lunes, 28 de marzo de 2011
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Distraido por mis pensamientos empiezo a caminar, a recorrer las calles de esta ciudad por las que apenas he paseado, la cual a penas conozco. Me pierdo una y otra vez pero esto no hace que me preocupe, es una pequeña inyección de adrenalina que me hace sentir bien, y hace que me pregunte si el destino existe, si una decisión entre izquierda o derecha totalmente arbitraria hará que encuentre algo que me maraville, algo innovador. El sol hace que la nieve se vaya derritiendo a mis pies, por lo que se hace aun mas complicado caminar, sorteando charcos y placas de hielo. Dando algún que otro resbalón llego a unas largas escalinatas en cuyos escalones hay muchísima gente sentada, cansado por el largo rato que llevo andando sin rumbo, decido sentarme a contemplar como los rayos de sol se reflejan el los restos de nieve y en las fachadas de las casas. Realmente hace un día espléndido, no hay ni una nube en el cielo y hay bastantes pajarillos revoloteando entre los edificios, parece que juegan que son realmente felices, quizás sea la señal de que la primavera esta llegando. Sigo contemplando el juego de los pajarillos cuando algo llama mi atención, subiendo por las escaleras, una chica con el pelo totalmente alborotado, se la ve torpe, delicada, dulce... sigue subiendo hasta sentarse un par de metros mas abajo. Justo cuando se va a sentar me dedica una sonrisa que hace que un pellizco sacuda mi estomago quedándome totalmente bloqueado, haciéndome imposible devolvérsela. Ahora me da la espalda pero no puedo parar de observarla, se mueve de una forma grácil, acariciando el aire que la envuelve, de pronto me sorprende aun mas, cuando saca de su mochila de pana un blog de dibujo que coloca sobre sus rodillas, a continuación se recoge el pelo con una goma que llevaba en su muñeca, como si al tener el pelo recogido le resultase mas sencillo concentrarse. Abre el blog por una pagina cualquiera y comienza a dibujar, moviendo el carboncillo con movimientos rápidos pero muy precisos, pese a la patoso que eran su movimientos a la hora de caminar y de moverse. Intento ver que dibuja alzando el cuello pero no consigo ver por encima de sus hombros, de pronto cesa el frenético movimiento del carboncillo, parece haber advertido mi mirada fija en su espalda,se lleva la mano a la frente y por el movimiento que realiza intuyo que se ha retirado un mecho de pelo que le resulta molesto, acto seguido se gira y... ¡Me pilló! Regalándome otra sonrisa para cual, esta vez, si tengo fuerzas para responder. Pese a no perder la sonrisa parece algo molesta porque se levanta, recoge sus cosas y comienza a subir las escaleras, me siento realmente mal por haber incomodado a esa chica, pero ese sentimiento desapareció drasticamente cuando al pasar junto a mi me dedico otra de sus sonrisas y unas breves palabras. -See you soon
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