Un nuevo lugar, subo las interminables escaleras que me llevan a la superficie, a mis espaldas el estruendo del metro que arranca a toda velocidad. Mientras sigo subiendo me cruzo con decenas de personas que suben y bajan corriendo sin ni siquiera reparar en mi presencia.
Llego a la superficie y una bofetada de aire frío hace que me estremezca pero el el sol reflejado en la nieve que cubre toda la ciudad hace que sonría, estoy a miles de kilómetros de mi casa, a miles de kilómetros de la gente que quiero y que alguna vez me quiso, esto solo quiere decir una cosa... una nueva oportunidad.
Recorro lentamente las calles nevadas, disfrutando cada paso que doy y mirando cada uno de los rincones que me rodean, sigo caminando, hasta llegar a una pequeña parada de tranvía, cerca de la estación de Hohenzollern-platz allí cojo el tranvía numero 12 hasta llegar a la calle Elisabethstraße, donde me bajo y en el numero 87 encuentro el que será mi hogar hasta que encuentre algo mejor.
viernes, 18 de febrero de 2011
jueves, 17 de febrero de 2011
viernes, 4 de febrero de 2011
2
Me tumbo lentamente a su lado, la contemplo lamentando tantos errores, tantísimos pasos en falso, pero también recuerdo momentos felices como una sesión de fotos al atardecer, o el dulce susurrar de sus labios llamándome por esa palabra que ya apenas puedo recordar... pero aun así y si ninguna explicación vuelvo a sonreír.
De pronto todo esto se desvanece, se despierta y donde antes haba un rostro angelical ahora solo hay asco y resentimiento, me mira silenciosamente, intuyo que preguntándose por qué sigo ahí, si ya... no pinto nada en su vida, si ya... nada va a... ¡buah! da igual porque ha roto su silencio.
- ¿Qué coño miras?
- ¡ME VOY!
Meto la mano bajo la cama y saco un juego de maletas, las abro en la cama y empiezo a guardar cosas a diestro y siniestro, me da igual dejarme algo, me da igual llevarme algo de mas. Comienza a chillar, a decir que me estoy llevando cosas suyas y como respuesta no obtiene nada mas que mi silencio, se que es mi arma mas poderosa, porque nada mortifica tanto las almas como el silencio.
Gano la batalla, de pronto desaparecen los gritos, con la voz entrecortada y tartamudeando me pregunta que a donde voy a ir, y tiene razón ¿A donde voy? no tengo a donde ir, no tengo familia, no tengo amigos, no tengo casa, ni dinero...
-No lo se- Le respondo para así poder concentrarme en a donde puedo ir.
Decido que eso carece de importancia, cargo las maletas en el coche y me lanzo a la carretera, solo tengo clara una cosa, me voy lejos muy lejos de este pueblucho...
De pronto todo esto se desvanece, se despierta y donde antes haba un rostro angelical ahora solo hay asco y resentimiento, me mira silenciosamente, intuyo que preguntándose por qué sigo ahí, si ya... no pinto nada en su vida, si ya... nada va a... ¡buah! da igual porque ha roto su silencio.
- ¿Qué coño miras?
- ¡ME VOY!
Meto la mano bajo la cama y saco un juego de maletas, las abro en la cama y empiezo a guardar cosas a diestro y siniestro, me da igual dejarme algo, me da igual llevarme algo de mas. Comienza a chillar, a decir que me estoy llevando cosas suyas y como respuesta no obtiene nada mas que mi silencio, se que es mi arma mas poderosa, porque nada mortifica tanto las almas como el silencio.
Gano la batalla, de pronto desaparecen los gritos, con la voz entrecortada y tartamudeando me pregunta que a donde voy a ir, y tiene razón ¿A donde voy? no tengo a donde ir, no tengo familia, no tengo amigos, no tengo casa, ni dinero...
-No lo se- Le respondo para así poder concentrarme en a donde puedo ir.
Decido que eso carece de importancia, cargo las maletas en el coche y me lanzo a la carretera, solo tengo clara una cosa, me voy lejos muy lejos de este pueblucho...
jueves, 3 de febrero de 2011
1
Un paseo bajo las luces de la ciudad, completamente solo... sumergido en un mar de pensamientos, sueños e ilusiones. En una calle estrecha una pareja se besa apasionadamente, sonrió malvadamente, y le atizo una patada a una lata para así interrumpir su amor.
Tres calles mas adelante mi conciencia se enfada conmigo, diciéndome que por que había molestado a esa joven pareja... pero la callo rápidamente escudándome con que el mundo me lo debe. ¿Me debe qué? ¿El mundo?
Decido no seguir pensando, arrojo mis huesos al suelo y me tumbo boca arriba a contemplar las escasas estrellas que se ven mientras doy largos tragos a "un litro".
¡¡Estoy temblando!! ¡¡Estoy empapado!! Han debido pasar horas... debo de haberme dormido... el cielo comienza a huir de su oscuridad y va adquiriendo tonos turquesas, un señor mayor que pasea un perrito de tamaño irrisorio m contempla mientras niega con la cabeza... supongo que piensa que soy una lacra social, un desecho mas...
Son las 8 de la mañana me cruzo con la gente que va a trabajar, con grupos de jóvenes que van a clase y yo... nada. Me avergüenzo de mi mismo, arrojo "el litro" que inexplicablemente sigue en mis manos.
Esto no puede seguir así... llego a casa y entro con muchísimo cuidado para no despertarla, entro en el dormitorio y me quedo mirándola mientras duerme, no entiendo como no puede ir todo bien, porque daría lo que fuera por despertarme todas las mañanas contemplando ese rostro.
Tres calles mas adelante mi conciencia se enfada conmigo, diciéndome que por que había molestado a esa joven pareja... pero la callo rápidamente escudándome con que el mundo me lo debe. ¿Me debe qué? ¿El mundo?
Decido no seguir pensando, arrojo mis huesos al suelo y me tumbo boca arriba a contemplar las escasas estrellas que se ven mientras doy largos tragos a "un litro".
¡¡Estoy temblando!! ¡¡Estoy empapado!! Han debido pasar horas... debo de haberme dormido... el cielo comienza a huir de su oscuridad y va adquiriendo tonos turquesas, un señor mayor que pasea un perrito de tamaño irrisorio m contempla mientras niega con la cabeza... supongo que piensa que soy una lacra social, un desecho mas...
Son las 8 de la mañana me cruzo con la gente que va a trabajar, con grupos de jóvenes que van a clase y yo... nada. Me avergüenzo de mi mismo, arrojo "el litro" que inexplicablemente sigue en mis manos.
Esto no puede seguir así... llego a casa y entro con muchísimo cuidado para no despertarla, entro en el dormitorio y me quedo mirándola mientras duerme, no entiendo como no puede ir todo bien, porque daría lo que fuera por despertarme todas las mañanas contemplando ese rostro.
Suscribirse a:
Comentarios (Atom)