jueves, 3 de febrero de 2011

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Un paseo bajo las luces de la ciudad, completamente solo... sumergido en un mar de pensamientos, sueños e ilusiones. En una calle estrecha una pareja se besa apasionadamente, sonrió malvadamente, y le atizo una patada a una lata para así interrumpir su amor.

Tres calles mas adelante mi conciencia se enfada conmigo, diciéndome que por que había molestado a esa joven pareja... pero la callo rápidamente escudándome con que el mundo me lo debe. ¿Me debe qué? ¿El mundo?
Decido no seguir pensando, arrojo mis huesos al suelo y me tumbo boca arriba a contemplar las escasas estrellas que se ven mientras doy largos tragos a "un litro".

¡¡Estoy temblando!! ¡¡Estoy empapado!! Han debido pasar horas... debo de haberme dormido... el cielo comienza a huir de su oscuridad y va adquiriendo tonos turquesas, un señor mayor que pasea un perrito de tamaño irrisorio m contempla mientras niega con la cabeza... supongo que piensa que soy una lacra social, un desecho mas...

Son las 8 de la mañana me cruzo con la gente que va a trabajar, con grupos de jóvenes que van a clase y yo... nada. Me avergüenzo de mi mismo, arrojo "el litro" que inexplicablemente sigue en mis manos.

Esto no puede seguir así... llego a casa y entro con muchísimo cuidado para no despertarla, entro en el dormitorio y me quedo mirándola mientras duerme, no entiendo como no puede ir todo bien, porque daría lo que fuera por despertarme todas las mañanas contemplando ese rostro.

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